El Toro de Osborne, símbolo nacional elegido por los españoles

La historia de Osborne se remonta a finales del siglo XVIII, cuando un joven comerciante inglés, de nombre Thomas Osborne Mann, llegó a Cádiz, España para comercializar los vinos de la zona. Pronto comienzó a hacer negocios en el Puerto de Santa María donde comienzó su historia vinícola que, más de 250 años después, se ha convertido en el gran grupo empresarial que es hoy, de fama y reconocimiento internacional.

Pero además de esta trayectoria, lo que distingue al Grupo Osborne es el toro que se ha convertido no solo en una marca sino en un símbolo de España. En 1956, la agencia de publicidad Azor diseñó un símbolo para representar al brandy “Veterano” en carteles publicitarios; toro que pronto se convirtió en el ícono de Osborne.

Un año más tarde, la geografía española comienza a teñirse de este símbolo, que entonces medía cuatro metros de altura, estaba fabricado en madera, los cuernos pintados de blanco y un rótulo que anunciaba “Veterano”.

A lo largo de los años, fue creciendo en altura y difusión. Pero en 1994 el Reglamento General de Carreteras ordenó la retirada de todos los Toros de Osborne. Sin embargo, esta prohibición no fue bien recibida por la sociedad que ya veía al toro como un símbolo nacional.

Finalmente, en 1997 el Tribunal Supremo de España dictó sentencia a favor de su permanencia y aseguró: “El Toro de Osborne ha superado su inicial sentido publicitario y se ha integrado en el paisaje como un elemento de ambientación ajeno al mensaje propagandístico de una marca”.

Hoy en día, existen 94 Toros de Osborne repartidos por la geografía nacional y es un ícono reconocido no sólo por los españoles, sino por personas de todo el mundo.