La leyenda de The Dalmore se remonta a 1263, cuando Colin de Kintail, jefe del clan Mackenzie, salvó al rey Alejandro III de Escocia de ser embestido por un ciervo. Como recompensa, el agradecido Rey le otorgó el derecho a usar el ciervo real de 12 puntas como emblema del clan Mackenzie. La propia destilería fue establecida muchos años más tarde en 1839 por el empresario Alexander Matheson que, 28 años después, fue adquirida por Andrew y Charles Mackenzie. Como miembros del clan Mackenzie, trajeron con ellos el emblema del Ciervo Real de 12 puntas que adorna cada botella de The Dalmore.
La destilería siguió siendo de propiedad familiar hasta 1960, cuando el principal cliente de The Dalmore, Whyte & Mackay, tomó el control.
La destilería posee como parte de su infraestructura, los únicos cuatro alambiques de ‘cima plana’. Además, la firma es la única habilitada para obtener el Jerez Matusalem de González Byass que en combinación con las barricas de roble seleccionadas le dan un toque singularisimo al producto. Cada uno de los whiskys condensa el espíritu de su remota historia y de su altísima calidad refinada a lo largo de generaciones.

www.thedalmore.com